Paṇḍitavagga · El sabio · Gāthā 86

Ye ca kho sammadakkhāte, dhamme dhammānuvattino; te janā pāramessanti, maccudheyyaṃ suduttaraṃ.

Ye ca kho sammadakkhāte, dhamme dhammānuvattino; te janā pāramessanti, maccudheyyaṃ suduttaraṃ.

Pero los que practican el Dhamma bien enseñado cruzarán a la otra orilla, superando el difícil reino de la muerte.

Sammadakkhāte dhamme dhammānuvattino — los que practican el Dhamma bien enseñado: el dístico 85-86 forma una unidad. Si el 85 describe la rareza del cruce, el 86 describe lo que lo hace posible: la práctica genuina del Dhamma.

Sammadakkhāte — bien enseñado, correctamente proclamado: no todo lo que se llama enseñanza espiritual merece este calificativo. El Dhamma bien enseñado conduce a la disminución del sufrimiento, al abandono de las codicias, a la paz y al nibbana.

Te janā pāramessanti — esas personas cruzarán: la promesa es real pero condicional. Requiere la práctica genuina, no la mera adhesión intelectual o la performance religiosa.

Maccudheyyaṃ suduttaraṃ — el difícil reino de la muerte: suduttaraṃ subraya la dificultad. El cruce no es fácil — pero es posible para quien practica con genuinidad y persistencia sin rendirse.