Arahantavagga · El arahant · Gāthā 91
Uyyuñjanti satīmanto, na nikete ramanti te; haṃsāva pallalaṃ hitvā, okamokaṃ jahanti te.
Uyyuñjanti satīmanto, na nikete ramanti te; haṃsāva pallalaṃ hitvā, okamokaṃ jahanti te.
Los que tienen presencia se esfuerzan; no se complacen en las moradas. Como cisnes que abandonan un estanque, dejan una morada tras otra.
Uyyuñjanti satīmanto — los dotados de sati se esfuerzan: uyyuñjati es aplicarse diligentemente. La conciencia plena no es relajación sino esfuerzo constante y luminoso. Sati activa, no pasiva.
Na nikete ramanti te — no se complacen en las moradas: el arahant no se apega a ningún lugar de residencia. Su hogar es la práctica, no una localización geográfica o social.
Haṃsāva pallalaṃ hitvā — como cisnes que abandonan un estanque: haṃsa es el ganso o cisne sagrado, símbolo de pureza espiritual en la India. Los cisnes migran sin lamentos cuando llega el momento.
Okamokaṃ jahanti te — dejan una morada tras otra: la doble repetición crea el efecto de la migración continua. El sabio no se aferra a ningún sitio porque su seguridad no depende del lugar sino de la práctica interior que lleva consigo dondequiera que va.