Arahantavagga · El arahant · Gāthā 92

Yesaṃ sannicayo natthi, ye pariññātabhojanā; suññato animitto ca, vimokkho yesaṃ gocaro; ākāseva sakuntānaṃ, gati tesaṃ durannayā.

Yesaṃ sannicayo natthi, ye pariññātabhojanā; suññato animitto ca, vimokkho yesaṃ gocaro; ākāseva sakuntānaṃ, gati tesaṃ durannayā.

Para quienes no existe la acumulación, que han comprendido perfectamente el alimento, cuyo pasto es la liberación en el vacío y lo sin-signo, su camino es difícil de rastrear como el de los pájaros en el cielo.

Yesaṃ sannicayo natthi — para quienes no existe la acumulación: el arahant no acumula karma, posesiones ni apegos. Su acción no añade nada al saṅkhāra (formaciones).

Suññato animitto ca vimokkho — la liberación en el vacío y lo sin-signo: hay tres puertas de liberación en el budismo avanzado: suññatā (vacío), animitta (sin-signo) y appaṇihita (sin deseo). El arahant habita en estas liberaciones como su territorio natural.

Ākāseva sakuntānaṃ gati tesaṃ durannayā — su camino es difícil de rastrear como el de los pájaros en el cielo: los pájaros en vuelo no dejan rastro. El cielo no guarda huella de su paso. Así el arahant: actúa sin dejar karma, sin inscribir su paso en el tejido del samsara.

Esta imagen de la huella imposible es una de las más evocadoras del budismo. El arahant no puede ser encontrado conceptualmente porque no tiene un centro fijo de identidad que localizar.