Jarāvagga · La vejez · Gāthā 146

Ko nu hāso kimānando, niccaṃ pajjalite sati; andhakārena onaddhā, padīpaṃ na gavesatha.

Ko nu hāso kimānando, niccaṃ pajjalite sati; andhakārena onaddhā, padīpaṃ na gavesatha.

¿Qué risa, qué alegría, cuando el mundo arde sin cesar? Envueltos en oscuridad, ¿no buscáis una lámpara?

Ko nu hāso kimānando — ¿qué risa, qué alegría?: el vagga de la vejez abre con una pregunta que sacude. No es nihilismo sino urgencia: cuando la casa arde, la risa es inapropiada. Hāsa es la risa superficial, ānanda la alegría mundana — ambas cuestionadas no como malas en sí, sino como inadecuadas ante la realidad de la impermanencia.

Niccaṃ pajjalite sati — cuando el mundo arde sin cesar: pajjalita es en llamas, ardiendo. La metáfora del fuego es central en el budismo — el célebre Ādittapariyāya Sutta (Discurso del Fuego) describe toda la experiencia sensorial como en llamas de codicia, aversión e ignorancia.

Andhakārena onaddhā — envueltos en oscuridad: andhakāra es la oscuridad profunda. Los seres están envueltos en la oscuridad de la ignorancia, de la no-comprensión de la naturaleza de la realidad.

Padīpaṃ na gavesatha — ¿no buscáis una lámpara?: la lámpara (padīpa) es la sabiduría, la iluminación. El Buda ofrece no el pesimismo sino la urgencia de buscar la luz. Si la casa arde y estás en la oscuridad, buscar una lámpara no es pesimismo — es la respuesta más inteligente posible.