Jarāvagga · La vejez · Gāthā 147
Passa cittakataṃ bimbaṃ, arukāyaṃ samussitaṃ; āturaṃ bahusaṅkappaṃ, yassa natthi dhuvaṃ ṭhiti.
Passa cittakataṃ bimbaṃ, arukāyaṃ samussitaṃ; āturaṃ bahusaṅkappaṃ, yassa natthi dhuvaṃ ṭhiti.
Mira este cuerpo adornado, este montón de heridas recubierto, enfermo, lleno de intenciones, en el que nada es estable ni permanente.
Passa cittakataṃ bimbaṃ — mira este cuerpo adornado: citta-kata es “adornado por la mente” — el cuerpo que la vanidad embellece con ropas, joyas, cosméticos. Bimba es la imagen, la figura. Lo que vemos cuando miramos un cuerpo humano atractivo es en gran parte el adorno superpuesto sobre la realidad biológica.
Arukāyaṃ samussitaṃ — este montón de heridas recubierto: aruka es herida, úlcera. El cuerpo visto desde la medicina es una colección de vulnerabilidades cubiertas de piel. No es que sea repugnante sino que es frágil, vulnerable, continuamente necesitado de cuidado.
Āturaṃ bahusaṅkappaṃ — enfermo, lleno de intenciones: ātura es enfermo, doliente. Bahusaṅkappa es de muchas intenciones, agitado por múltiples deseos y planes. La combinación describe la condición humana ordinaria: un cuerpo enfermo (o propenso a la enfermedad) habitado por una mente compulsivamente planificadora.
Yassa natthi dhuvaṃ ṭhiti — en el que nada es estable ni permanente: el verso cierra con la marca fundamental: anicca. El cuerpo, por adornado que esté, no tiene estabilidad permanente.