Jarāvagga · La vejez · Gāthā 150

Aṭṭhīnaṃ nagaraṃ kataṃ, maṃsalohitalepanam; yattha jarā ca maccu ca, māno makkho ca ohito.

Aṭṭhīnaṃ nagaraṃ kataṃ, maṃsalohitalepanam; yattha jarā ca maccu ca, māno makkho ca ohito.

De huesos está hecha esta ciudad, enlucida con carne y sangre, donde se almacenan la vejez, la muerte, el orgullo y la hipocresía.

Aṭṭhīnaṃ nagaraṃ kataṃ — de huesos está hecha esta ciudad: el cuerpo como ciudad (nagara) cuya estructura es ósea. La imagen arquitectónica es precisa: los huesos son la estructura, la carne y la sangre el enlucido que le da apariencia exterior.

Maṃsalohitalepanam — enlucida con carne y sangre: lepana es el enlucido, el estuco que cubre las paredes de adobe o ladrillo. La belleza exterior del cuerpo es como el estuco que cubre una estructura de huesos y vísceras.

Yattha jarā ca maccu ca māno makkho ca ohito — donde se almacenan la vejez, la muerte, el orgullo y la hipocresía: dentro de esta ciudad-cuerpo habitan no solo los procesos biológicos (vejez y muerte) sino también los psicológicos (māna = orgullo, makkha = hipocresía). El cuerpo es la sede tanto del deterioro físico como del engaño psicológico.

La metáfora de la ciudad tiene la función de hacer ver el cuerpo como algo construido, compuesto, no como una entidad monolítica. Las ciudades se construyen y se desmoronan; esta ciudad-cuerpo sigue la misma ley.