Jarāvagga · La vejez · Gāthā 155
Acaritvā brahmacariyaṃ, aladdhā yobbane dhanaṃ; jiṇṇakoñcāva jhāyanti, khīṇamaccheva pallale.
Acaritvā brahmacariyaṃ, aladdhā yobbane dhanaṃ; jiṇṇakoñcāva jhāyanti, khīṇamaccheva pallale.
No habiendo vivido la vida santa ni adquirido riqueza en la juventud, languidecen como viejas garzas en un estanque sin peces.
Acaritvā brahmacariyaṃ — no habiendo vivido la vida santa: brahmacariya es la vida santa, la vida de práctica espiritual. La juventud es el momento ideal para comenzar la práctica — la energía es abundante, el cuerpo es fuerte, la mente es flexible.
Aladdhā yobbane dhanaṃ — ni adquirido riqueza en la juventud: yobbana es la juventud. El verso no condena la riqueza sino su ausencia: si no has practicado la vida santa ni has asegurado recursos materiales, la vejez llega sin ni uno ni otro soporte.
Jiṇṇakoñcāva jhāyanti — languidecen como viejas garzas: la garza vieja (jiṇṇa-koñca) en un estanque vacío es una imagen de abandono y soledad. Las garzas jóvenes pescan activamente; las viejas se quedan inmóviles y sin energía.
Khīṇamaccheva pallale — en un estanque sin peces: el estanque sin peces es la vejez sin recursos — ni espirituales ni materiales. La combinación de vejez, falta de práctica y falta de recursos produce la desolación que describe este verso.