Piyavagga · El placer · Gāthā 218

Chandajāto anakkhāte, manasā ca phuṭo siyā; kāmesu ca appaṭibaddhacitto, uddhaṃsototi vuccati.

Chandajāto anakkhāte, manasā ca phuṭo siyā; kāmesu ca appaṭibaddhacitto, uddhaṃsototi vuccati.

Aquel en quien ha nacido el deseo de lo inefable, cuya mente está impregnada de ello, cuyo corazón no está atado a los placeres sensoriales — a ese se le llama ‘el que va contracorriente’.

Chandajāto anakkhāte — en quien ha nacido el deseo de lo inefable: chanda aquí es aspiración espiritual, no deseo mundano. Anakkhāta es lo inexpresable, lo indescriptible — uno de los nombres del nibbana. El deseo del nibbana es el único deseo que no genera sufrimiento.

Manasā ca phuṭo siyā — cuya mente está impregnada: phuṭa es impregnado, permeado. La aspiración no es superficial sino que impregna toda la mente del practicante.

Kāmesu ca appaṭibaddhacitto — cuyo corazón no está atado a los placeres sensoriales: appaṭibaddha es no atado, libre. El corazón libre de los kāma tiene espacio para lo inefable.

Uddhaṃsototi vuccati — a ese se le llama “el que va contracorriente”: uddhaṃsota — el que nada contracorriente. Mientras la masa de los seres fluye con la corriente del deseo sensorial hacia abajo, el practicante avanzado nada hacia arriba, contra la corriente, hacia la fuente.