Kodhavagga · La ira · Gāthā 226
Sadā jāgaramānānaṃ, ahorattānusikkhinaṃ; nibbānaṃ adhimuttānaṃ, atthaṃ gacchanti āsavā.
Sadā jāgaramānānaṃ, ahorattānusikkhinaṃ; nibbānaṃ adhimuttānaṃ, atthaṃ gacchanti āsavā.
Para los que están siempre vigilantes, que se entrenan día y noche, que están inclinados hacia el nibbana, los flujos contaminantes llegan a su fin.
Sadā jāgaramānānaṃ — para los siempre vigilantes: jāgaramāna es el que está despierto, vigilante. La vigilia espiritual constante es la marca del practicante serio.
Ahorattānusikkhinaṃ — que se entrenan día y noche: ahoratta es día y noche, las veinticuatro horas. Anusikkhi es el que se entrena continuamente. La práctica no tiene horario.
Nibbānaṃ adhimuttānaṃ — inclinados hacia el nibbana: adhimutta es inclinado hacia, orientado hacia. La orientación constante hacia el nibbana funciona como una brújula interior que dirige todos los esfuerzos.
Atthaṃ gacchanti āsavā — los flujos contaminantes llegan a su fin: āsava (flujos que mantienen la existencia) se agotan naturalmente en el practicante vigilante y orientado al nibbana. No son destruidos por fuerza sino que se extinguen por falta de combustible cuando la atención y la orientación son constantes.