Malavagga · La impureza · Gāthā 237

Upanītavayo ca dānisi, sampayātosi yamassa santike; vāso te natthi antarā, pātheyyampi ca te na vijjati.

Upanītavayo ca dānisi, sampayātosi yamassa santike; vāso te natthi antarā, pātheyyampi ca te na vijjati.

Tu vida se ha consumido, te acercas a la presencia de Yama. No hay lugar de descanso en el camino, y no tienes provisiones para el viaje.

Este verso repite con variación la urgencia del 235. Upanītavayo — tu vida se ha consumido: upanīta es llevada cerca, consumida; vaya es vida, edad. La vida se agota como el aceite de una lámpara.

Sampayātosi yamassa santike — te acercas a la presencia de Yama: estás en camino hacia el encuentro con la muerte. No es algo futuro lejano sino un proceso en marcha.

Vāso te natthi antarā — no hay lugar de descanso en el camino: vāsa es morada, descanso. En el camino hacia la muerte no hay paradas, no hay hoteles, no hay descansos. El viaje es continuo e irreversible.

La repetición del tema de las provisiones ausentes insiste en la urgencia. Cada momento sin práctica es un momento de viaje sin provisiones. La meditación de la muerte (maraṇānussati) utiliza exactamente esta contemplación para generar urgencia espiritual.