Dhammaṭṭhavagga · El justo · Gāthā 270

Na tena ariyo hoti, yena pāṇāni hiṃsati; ahiṃsā sabbapāṇānaṃ, ariyoti pavuccati.

Na tena ariyo hoti, yena pāṇāni hiṃsati; ahiṃsā sabbapāṇānaṃ, ariyoti pavuccati.

No es noble por dañar a los seres vivos. Por la no-violencia hacia todos los seres, es llamado noble.

Na tena ariyo hoti yena pāṇāni hiṃsati — no es noble por dañar seres vivos: ariya (noble) se redefine. En la sociedad india, ārya significaba “noble de nacimiento”. El Buda lo redefine moralmente: noble es quien no daña.

Ahiṃsā sabbapāṇānaṃ ariyoti pavuccati — por la no-violencia hacia todos los seres, es llamado noble: ahiṃsā sabba-pāṇānaṃ — no-violencia hacia todos los seres, sin excepción. La nobleza es compasión universal, no linaje.

Esta redefinición es revolucionaria en su contexto: en la India de castas, la nobleza era hereditaria. El Buda la hace moral y universal: cualquiera puede ser noble practicando la no-violencia. Nadie es noble por nacimiento si practica la violencia.