Caturthopadeśaḥ (Samādhi) · Verso 45

चित्तानन्दं तदा कुर्याद्रूपसौन्दर्यसम्पदाम् | सहजानन्दसन्दोहो मनो ऽमनस्कतां व्रजेत्

cittānandaṃ tadā kuryādrūpasaundaryasampadām | sahajānandasandoho mano'manaskatāṃ vrajet

Entonces produce la dicha de la mente y la riqueza de belleza en la forma. Por la abundancia de la dicha innata, la mente alcanza el estado sin mente.

En ghaṭāvasthā surge cittānanda — dicha mental, diferente de la dicha física o sensorial. El cuerpo adquiere rūpa-saundarya-sampadām — riqueza de belleza formal. La apariencia externa del yogui se transforma, irradiando una belleza que no depende de características físicas ordinarias sino de la luminosidad interior.

El término clave es sahajānanda — la dicha innata, natural, espontánea. No es un estado producido o cultivado sino el reconocimiento de la felicidad que siempre estuvo presente como naturaleza fundamental del ser. Esta dicha es sandoha — abundante, fluyendo sin restricción.

El resultado es amanaskatā — el estado sin mente, donde la mente ordinaria cesa su actividad compulsiva. Svātmārāma usa la misma palabra que da título al Amanaska Yoga, texto importante del haṭha yoga. Este no es un estado de estupor o inconsciencia sino de consciencia pura sin modificaciones mentales (vṛttis). La mente no desaparece; se aquieta hasta la transparencia.