Prakaraṇa 2 · Verso 2

यथा मरीचिजले दृश्यते खले जगत् तथा भाति चिदात्मनि

yathā marīcijale dṛśyate khale jagat tathā bhāti cidātmani

Como el espejismo de agua se ve en el desierto, así brilla el mundo en el Ātman de la conciencia.

El marīci-jala —el espejismo en el desierto— es la metáfora vedāntica por excelencia para māyā. El viajero sediento ve agua donde solo hay luz refractada; nosotros vemos mundo donde solo hay cit, conciencia pura. La Haṭha Pradīpikā (IV.61) usa la misma analogía: brahmaiva kevalaṃ sarvam iti vedānta-ḍiṇḍimaḥ. El tambor del vedānta resuena con esta única verdad. Lo notable es que el espejismo no es nada: es luz real, interpretada erróneamente. Así el mundo no es negación pura (asat), sino mithyā: aparentemente real, dependientemente real, como la plata en el nácar. Vāsiṣṭha no invita al desprecio del mundo, sino a verlo como vivarta, transformación superpuesta sobre lo real sin alterarlo. El cielo desértico permanece intacto; solo la percepción errónea le atribuye agua.