Prakaraṇa 2 · Verso 1

यथा स्वप्ने दृश्यते बाह्यम् अपि स्वप्नं तथा जगत्

yathā svapne dṛśyate bāhyam api svapnaṃ tathā jagat

Como en el sueño se ve lo externo, así también el mundo es como un sueño.

El Vāsiṣṭha abre este prakaraṇa con una analogía que hoy llamaríamos fenomenológica: el mundo no difiere esencialmente del sueño. Ambos son dṛśya, objeto de conciencia, no sujeto. Cuando Patanjali habla de pramāṇa en el Yoga Sūtra I.7, asume que la percepción sensorial es válida; Vāsiṣṭha va más allá: cuestiona el propio estatuto ontológico del objeto percibido. La experiencia onírica demuestra que la conciencia puede generar una realidad completa —espacio, tiempo, cuerpos, emociones— sin materia externa. Si esto es posible durante el sueño, ¿qué garantía tenemos de que el estado de vigilia sea diferente en esencia? No se trata de negar el mundo, sino de reubicarlo: de objeto autónomo a prapañca, apariencia dependiente de la conciencia que lo presencia. Esta es la primera bhrānti, el error fundamental que todo sādhaka debe reconocer antes de avanzar.