Kaṭha Upaniṣad · 2.3.2
यदिदं किंच जगत्सर्वं प्राण एजति निःसृतम् । महद्भयं वज्रमुद्यतं य एतद्विदुरमृतास्ते भवन्ति ॥ २ ॥
yadidaṃ kiṃca jagatsarvaṃ prāṇa ejati niḥsṛtam | mahadbhayaṃ vajramudyataṃ ya etadviduramṛtāste bhavanti || 2 ||
Todo este universo, cualquiera que sea, que surge y se mueve, lo hace movido por el Prāṇa. Es un gran terror, como el rayo levantado. Aquellos que conocen esto se vuelven inmortales.
Este verso revela al Prāṇa como la fuerza vital que anima todo el universo. No es simplemente el aire que respiramos, sino la energía cósmica fundamental que hace surgir y moverse a todo lo existente. El mundo entero ejati (tiembla, se mueve) impulsado por esta fuerza única.
La descripción del Brahman como mahad bhaya (gran terror) y vajra udyata (rayo levantado) evoca la majestad absoluta de lo Real. Como un rey con el rayo en su mano, ante quien todos los súbditos obedecen temblando, así el universo entero —con sus dioses, planetas y estrellas— se mantiene en orden por reverencia al Brahman.
Los que viduḥ (conocen) esta verdad no desean más; comprenden que la inmortalidad no es una extensión temporal de la vida, sino la realización de su naturaleza como el Ātman que nunca nace ni muere. En el yoga, esto nos invita a sentir el prāṇa no solo en nuestra respiración, sino como la pulsación misma de la existencia.