Taittirīya Upaniṣad · 7

अहं वृक्षस्य रेरिवा । कीर्तिः पृष्ठं गिरेरिव । ऊर्ध्वपवित्रो वाजिनीव स्वमृतमस्मि । द्रविणं सवर्चसम् । सुमेध अमृतोक्षितः

ahaṃ vṛkṣasya rerivā | kīrtiḥ pṛṣṭhaṃ gireriva | ūrdhvapavitro vājinīva svamṛtamasmi | draviṇaṃ savarcasam | sumedha amṛtokṣitaḥ

Yo soy el impulsor del árbol; mi fama es como la cima de la montaña; el Altísimo me purifica; yo soy el propio Inmortal; soy la riqueza resplandeciente; de gran inteligencia, empapado en inmortalidad.

Este anuvāka contiene el famoso mantra de Triśaṅku — una expresión de la realización del Ātman alcanzada por este sabio. Es una proclamación de ātmavidyā (conocimiento del Ser), expresando cómo el sabio realizado ve su propia naturaleza.

“El árbol” es el árbol del saṃsāra — la existencia mundana cuyas raíces están en lo alto (Brahman) y cuyas ramas se extienden hacia abajo en la multiplicidad. El Ātman es el rerivā (impulsor) que da movimiento a toda esta manifestación. Como la cima de la montaña que se eleva sobre todo, la kīrti (fama) del liberado trasciende todas las limitaciones.

El Altísimo (parameśvara) purifica, devolviendo al Ātman a su naturaleza pura. El liberado reconoce que es svāmṛta (él mismo la inmortalidad), no un buscador sino la meta misma. La draviṇa (riqueza) aquí es brahma-vidyā — el conocimiento de Brahman que resplandece iluminando la propia naturaleza.

Para el practicante de yoga, este mantra es un recordatorio de nuestra verdadera identidad — más allá del cuerpo, más allá de la mente, más allá del intelecto — como el Ātman puro, inmortal y autosuficiente.