Taittirīya Upaniṣad · 3

स य एषोऽन्तर्हृदय आकाशः । तस्मिन्नयं पुरुषो मनोमयः । अमृतो हिरण्मयः । अन्तरेण तालुके । य एष स्तन इवावलंबते । सेन्द्रयोनिः । यत्रासौ केशान्तो विवर्तते

sa ya eṣo'ntarhṛdaya ākāśaḥ | tasminnayaṃ puruṣo manomayaḥ | amṛto hiraṇmayaḥ | antareṇa tāluke | ya eṣa stana ivāvalaṃbate | sendrayoniḥ | yatrāsau keśānto vivartate

En este espacio brillante dentro del corazón, está Aquel, ese Ser que está hecho de mente, inmortal, lleno de luz. En la región media entre los dos pilares de la garganta, aquello que cuelga como una tetilla — ese es el lugar de nacimiento de Indra, donde se divide el cuero cabelludo.

Este anuvāka profundo describe el hṛdaya-ākāśa, el espacio del corazón — no el órgano físico, sino el centro espiritual donde el Puruṣa puede ser contemplado. Aquí se encuentra el Ser manomaya (hecho de mente), que trasciende la muerte y brilla con luz propia.

La descripción continúa con el sendrayoniḥ, el camino que conduce a la liberación. La suṣumnā-nāḍī asciende desde el corazón, pasa por el tāluka (región del paladar) donde cuelga la campanilla (uvula), y finalmente emerge por el brahma-randhra — la abertura en la coronilla donde se separan los folículos capilares. Este es el uttarāyaṇa, el camino de los devas seguido por los yoguis liberados.

El texto establece la conexión entre el microcosmos del cuerpo y el macrocosmos: el espacio interior del corazón corresponde al espacio universal. Mediante la práctica de yoga — especialmente la concentración en el corazón y la ascendencia por la suṣumnā — el practicante puede realizar al Puruṣa manomaya y alcanzar la inmortalidad.