Taittirīya Upaniṣad · 2

भूरिति वा अयं लोकः । भुव इत्यन्तरिक्षम् । सुवरित्यसौ लोकः । मह इत्यादित्यः । आदित्येन वाव सर्वे लोका महीयन्ते

bhūriti vā ayaṃ lokaḥ | bhuva ityantarikṣam | suvarityasau lokaḥ | maha ityādityaḥ | ādityena vāva sarve lokā mahīyante

Bhūḥ es este mundo; Bhuvaḥ es la región intermedia; Suvaḥ es el otro mundo; Mahaḥ es el sol; por el sol, en verdad, todos los mundos prosperan.

Este anuvāka establece la contemplación de las Vyāhṛtis — las cuatro declaraciones sagradas que conectan al practicante con los planos de existencia. Más que simples sonidos, estas sílabas son pratīkas (símbolos meditativos) que apuntan a Brahman a través de su manifestación cósmica.

Bhūḥ se identifica con la tierra y con Agni (fuego), el señor del mundo material. Bhuvaḥ corresponde a la región intermedia y a Vāyu (aire), el soporte vital. Suvaḥ apunta al mundo celestial y a Āditya (el sol), la fuente de luz y vida. La cuarta, Mahaḥ, descubierta por el sabio Māhāchamasya, es la síntesis que contiene y trasciende las otras tres — identificada con Brahman mismo.

La enseñanza es progresiva: comenzando con lo inmediato (la tierra) y elevándose a lo más elevado (el Brahman cósmico). Como el tronco del cuerpo sostiene los miembros, Mahaḥ sostiene a todas las demás. Meditando en estas cuatro como constituyendo el Puruṣa en sus dieciséis fases, el contemplador realiza la unidad subyacente a toda la manifestación.

En el yoga, esta correspondencia nos enseña que cada nivel de nuestra existencia — físico, energético, mental y trascendente — está conectado con planos cósmicos más amplios.