Praśna Upaniṣad · 1..5
आदित्यो ह वै प्राणो रयिरेव चन्द्रमा रयिर्वा एतत् सर्वं yanmूर्तं चामूर्तं च तस्मान्मूर्तिरेव रयिः
ādityo ha vai prāṇo rayireva candramā rayirvā etat sarvaṃ yanmūrtaṃ cāmūrtaṃ ca tasmānmūrtireva rayiḥ
El sol, en verdad, es Prāṇa; la luna es Rayi. Todo lo que tiene forma y lo que no tiene forma es Rayi. Por lo tanto, la forma misma es Rayi.
La identificación cósmica se establece: Āditya (el sol) es Prāṇa — el principio de vida, la conciencia, la luz que conoce. Soma (la luna) es Rayi — la materia, la nutrición, lo que es conocido.
Esta dualidad solar-lunar es fundamental en el yoga. En haṭha yoga, el sol representa el canal energético derecho (piṅgalā nāḍī, calor, actividad masculina), y la luna el izquierdo (iḍā nāḍī, frescura, receptividad femenina). La unión de ambos en el suṣumnā nāḍī (el canal central) es el objetivo de la práctica.
La afirmación mūrtireva rayiḥ — “la forma misma es Rayi” — es crucial. Todo lo manifestado, todo lo que tiene forma (mūrta) o incluso potencial de forma (amūrta), pertenece al ámbito de la materia, del alimento. Esto incluye no solo el cuerpo físico, sino también los cuerpos sutil y causal.
Prāṇa permanece trascendente a la forma, como el sol que ilumina pero no es la escena iluminada. El yogui debe recordar: somos conciencia (prāṇa) que habita temporalmente en forma (rayi), no formas que poseen conciencia.