Praśna Upaniṣad · 1..4
तस्मै स होवाच प्रजाकामो वै प्रजापतिः स तपोऽतप्यत स तपस्तप्त्वा स मिथुनमुत्पादयते रयिं च प्राणं चetyetौ मे बहुधा प्रजाः करिष्यत इति
tasmai sa hovāca prajākāmo vai prajāpatiḥ sa tapo'tapyata sa tapastaptvā sa mithunamutpādayate rayiṃ ca prāṇaṃ cetyetau me bahudhā prajāḥ kariṣyata iti
A él le respondió: Prajāpati, el Señor de las criaturas, deseando prole, practicó austeridad. Y habiendo practicado austeridad, creó el par: Rayi y Prāṇa. Éstos dos — dijo — me producirán criaturas en múltiples formas.
Aquí se revela el principio creador. Prajāpati, la inteligencia cósmica, desea manifestación. Pero antes de crear, practica tapas — austeridad, concentración, auto-limitación. Este es un principio profundo: la creación requiere primero contracción.
Del tapas emana el mithuna, el par cósmico: Rayi (la materia, la luna, el alimento) y Prāṇa (el espíritu, el sol, la vida). Esta dualidad es el fundamento de toda existencia manifestada. Como dice el Haṭha Yoga Pradīpikā, todo el universo está compuesto de energía (śakti) y conciencia (śiva).
Rayi deriva de la raíz rā — “dar, conceder”. Es el principio femenino, receptivo, nutritivo. Prāṇa es el principio masculino, activo, iluminador. Juntos, en su unión, generan la multiplicidad de formas.
Para el yogui, esto tiene un significado práctico: nuestro cuerpo es el resultado de esta dualidad cósmica. La práctica de prāṇāyāma es el intento de armonizar estos dos principios dentro de nosotros mismos.