Prakaraṇa 2 · Verso 21

यथा दर्पण-गतं सर्वं न दर्पणं स्पृशत्य् अपि

yathā darpaṇa-gataṃ sarvaṃ na darpaṇaṃ spṛśaty api

Como todo [reflejado] en el espejo no toca al espejo en absoluto.

El espejo (darpaṇa) es la metáfora perfecta para cid-ātman. Refleja sin contaminarse: el fuego reflejado no quema el espejo, el agua reflejada no lo moja. La conciencia es así: experimenta todo —dolor, placer, pensamiento, emoción— sin que nada le afecte sustancialmente. La tradición ha refinado esta analogía a lo largo de siglos. El espejo no “posee” los reflejos; no los retiene; no se modifica por su presencia o ausencia. Así el sākṣī, testigo, no posee experiencias, no las retiene, no se modifica por ellas. El error (bhrānti) es identificarse con el reflejo: “soy gordo”, “soy triste”, “soy exitoso”. El viveka correcto ve que estos son pratibimba, reflejos en cit, no atributos de cit. La práctica de trāṭaka —fijación visual en un punto— entrena esta desidentificación. Se mira una llama o un objeto brillante, y se observa cómo la mente se pega a la forma. Con el tiempo, se aprende a sostener la mirada sin apego, viendo que el objeto es darpaṇa-gata, contenido en el campo reflectante, no posesión del campo.