Prakaraṇa 4 · Verso 50

इति ते कथितं कष्टं कष्ट-हेतुं च भूरिशः, कष्ट-नाशं च विप्रेन्द्र क्रियतां यत् तद् आत्मकम्

iti te kathitaṃ kaṣṭaṃ kaṣṭa-hetuṃ ca bhūriśaḥ, kaṣṭa-nāśaṃ ca viprendra kriyatāṃ yat tad ātmakam

Así te he hablado extensamente de la dificultad, de su causa y de su destrucción, oh mejor de los brāhmaṇas; que se haga lo que es de la naturaleza del Ser.

El cierre del prakaraṇa es triple: kaṣṭa (la dificultad), kaṣṭa-hetu (su causa), kaṣṭa-nāśa (su destrucción). Todo ha sido kathita — hablado, expuesto — bhūriśaḥ — extensamente, abundantemente. La invocación viprendra — mejor de los brāhmaṇas — dirige el mensaje al brahmin que es conocedor de Brahman, no al nacimiento. La instrucción final es aparentemente simple — kriyatām — “que se haga” — pero el objeto es profundo: yat tad ātmakam — “lo que es de la naturaleza del ātman”. No “haz lo que te digo” sino “haz lo que es tu naturaleza”. La acción no es obedecimiento sino expresión: el ātman no hace para llegar a ser; es, y su ser se expresa como acción no-obstaculizada. El kaṣṭa era anātmaka — no-ser — superpuesto sobre el ser. La destrucción del kaṣṭa no es ganancia sino pérdida de lo que nunca fue. El que actúa desde el ātman actúa sin kaṣṭa, no porque la acción cambie sino porque el actor ya no está confundido sobre quién actúa.