Prakaraṇa 5 · Verso 23

न जातु विद्यते किंचित् परिच्छिन्नं चिदात्मनः । अयं भ्रमः परिज्ञातो मिथ्या विश्वमयो भवेत् ॥

na jātu vidyate kiṃcit paricchinnaṃ cidātmanaḥ | ayaṃ bhramaḥ parijñāto mithyā viśvamayo bhavet ||

Nunca existe nada separado del Ser-Conciencia. Cuando esta ilusión es completamente conocida, el universo se vuelve mithyā [apariencia].

La negación “na jātu” —nunca— es absoluta y atemporal. No dice que temporalmente no exista separación sino que en ningún momento, pasado, presente o futuro, ha existido o existirá algo separado del Ser-Conciencia. Esto elimina cualquier posibilidad de realismo ingenuo, de dualismo emergente, o de teísmo que sitúe a Dios como entidad separada del mundo.

“Parijñāta” —completamente conocido— distingue entre un conocimiento superficial y un conocimiento que ha penetrado hasta las raíces. No basta con saber intelectualmente que todo es Conciencia; es necesario que esta comprensión sea tan inmediata como el conocimiento de que fuego quema. Cuando el bhrama —la ilusión fundamental— es parijñāta, ya no produce efectos.

“Mithyā viśvamayo bhavet” —el universo se vuelve mithyā— es la formulación que ha generado más debate en la historia del advaita. ¿Significa que el universo desaparece? No. Significa que su modo de existencia se revela como dependiente (paratantra), no como independiente (svatantra). Mithyā no es inexistencia; es existencia-dependiente, como el espejismo depende del sol, el suelo y el ojo. El universo no deja de aparecer; deja de aparecer como algo con existencia propia.