Bālavagga · El necio · Gāthā 65

Muhuttamapi ce viññū, paṇḍitaṃ payirupāsati; khippaṃ dhammaṃ vijānāti, jivhā sūparasaṃ yathā.

Muhuttamapi ce viññū, paṇḍitaṃ payirupāsati; khippaṃ dhammaṃ vijānāti, jivhā sūparasaṃ yathā.

Aunque el sabio sirviera al sabio solo un instante, comprendería el Dhamma rápidamente, como la lengua percibe el sabor del caldo.

Muhuttamapi — aunque sea por un solo instante: el contraste con el verso anterior (64) es perfecto. La duración del contacto importa mucho menos que la calidad de la receptividad. Un instante de presencia verdadera supera una vida de presencia superficial.

Khippaṃ dhammaṃ vijānāti — comprende el Dhamma rápidamente. Cuando una mente preparada encuentra la enseñanza adecuada, hay un reconocimiento instantáneo. Los textos budistas hablan de comprensión akālikam (sin demora en el tiempo).

Jivhā sūparasaṃ yathā — como la lengua percibe el sabor. La lengua tiene la facultad del gusto. Un solo contacto es suficiente. La diferencia con la cuchara no está en la cantidad de exposición sino en tener la facultad adecuada.

En la tradición budista, esta facultad es la saddhindriya combinada con paññindriya. El viññū no es necesariamente el académico sino el que tiene desarrolladas las facultades de receptividad profunda. El karma de muchas vidas de práctica crea esa sensibilidad espiritual.