Bālavagga · El necio · Gāthā 75
Aññā hi lābhūpanisā, aññā nibbānagāminī; evametaṃ abhiññāya, bhikkhu buddhassa sāvako; sakkāraṃ nābhinandeyya, vivekamanubrūhaye.
Aññā hi lābhūpanisā, aññā nibbānagāminī; evametaṃ abhiññāya, bhikkhu buddhassa sāvako; sakkāraṃ nābhinandeyya, vivekamanubrūhaye.
Una cosa lleva a la ganancia y otra al nibbana. Habiendo comprendido esto claramente, el monje discípulo del Buda no se complace en la veneración y cultiva la soledad.
Aññā hi lābhūpanisā, aññā nibbānagāminī — una cosa lleva a la ganancia y otra al nibbana: distinción fundamental. Los caminos que llevan al éxito mundano y los que llevan a la liberación son diferentes. Confundirlos es uno de los errores más costosos del camino espiritual.
Abhiññāya — habiendo comprendido claramente: no basta con saberlo intelectualmente. Hay que haberlo comprendido de manera que oriente la acción, que cambie genuinamente las prioridades.
Sakkāraṃ nābhinandeyya — no se complace en la veneración: el signo de haber comprendido la distinción es este: la veneración no produce deleite compulsivo sino que puede recibirse con ecuanimidad, como cualquier otro fenómeno.
Vivekamanubrūhaye — cultive la soledad: viveka es tanto la práctica de la soledad física como el discernimiento interior. Cultivar viveka es distinguir lo esencial de lo accidental. Cierra el capítulo del necio con su antítesis perfecta: no veneración sino discernimiento.