Bālavagga · El necio · Gāthā 74
Mameva kata maññantu, gihī pabbajitā ubho; mamevātivasā assu, kiccākiccesu kismici; iti bālassa saṅkappo, icchā māno ca vaḍḍhati.
Mameva kata maññantu, gihī pabbajitā ubho; mamevātivasā assu, kiccākiccesu kismici; iti bālassa saṅkappo, icchā māno ca vaḍḍhati.
“Que todos piensen que fui yo quien lo hizo, que en todo asunto estén bajo mi autoridad”: así crece el pensamiento del necio, y así crecen su codicia y su orgullo.
Mameva kata maññantu — que piensen que fui yo: el monólogo interno del necio ambicioso es revelado con precisión clínica. El deseo de autoría, de reconocimiento, de crédito — “que todos sepan que lo hice yo” — es el combustible del ego espiritual.
Gihī pabbajitā ubho — tanto laicos como ordenados: el dominio deseado no conoce límites. El necio ambicioso quiere ser reconocido en todas las esferas, por todos los tipos de personas.
Mamevātivasā assu kiccākiccesu — que en todo asunto estén bajo mi autoridad: este deseo de control total es la descripción del liderazgo narcisista disfrazado de servicio. Reconocible en cualquier época y tradición.
Icchā māno ca vaḍḍhati — crecen su codicia y su orgullo: se retroalimentan. Cada reconocimiento obtenido no satisface sino que aumenta el hambre. El modelo de las āsava explica que la codicia de reconocimiento, si no se examina, se vuelve torrente imparable.