Arahantavagga · El arahant · Gāthā 95

Paṭhavīsamo no virujjhati, indakhīlūpamo tādino; rahado va apetakaddamo, saṃsārā na bhavanti tādino.

Paṭhavīsamo no virujjhati, indakhīlūpamo tādino; rahado va apetakaddamo, saṃsārā na bhavanti tādino.

Como la tierra no se irrita, como un pilar de Indra bien plantado, como un estanque sin barro — para tal persona no hay samsara.

Paṭhavīsamo no virujjhati — como la tierra no se irrita: la tierra recibe todo — basura y flores, los muertos y los nacidos — sin irritarse, sin rechazar nada ni apegarse a nada. Esta ecuanimidad natural es el modelo del arahant.

Indakhīlūpamo tādino — como un pilar de Indra bien plantado: el indakhīla era la gran piedra clavada en las puertas de las ciudades indias, símbolo de firmeza inamovible. Quien es tādin (ecuánime, tal) está plantado como ese pilar.

Rahado va apetakaddamo — como un estanque sin barro: sin la turbulencia del lodo, el agua refleja claramente. Sin las perturbaciones de codicia y aversión, la mente refleja la realidad tal como es.

Saṃsārā na bhavanti tādino — para tal persona no hay samsara: el mecanismo de la compulsión que genera el ciclo de existencia ha cesado. El arahant puede continuar viviendo en el mundo pero ya no está atrapado en su ciclo. Esta es la definición funcional del nibbana en esta vida.