Arahantavagga · El arahant · Gāthā 98
Gāme vā yadi vāraññe, ninne vā yadi vā thale; yattha arahanto viharanti, taṃ bhūmi rāmaṇeyyakaṃ.
Gāme vā yadi vāraññe, ninne vā yadi vā thale; yattha arahanto viharanti, taṃ bhūmi rāmaṇeyyakaṃ.
Ya sea en aldea o en el bosque, en terreno bajo o en llano, el lugar donde los arahants moran es delicioso.
Gāme vā yadi vāraññe — en aldea o en el bosque: el āraññavāsin (morador del bosque) era ideal para la vida espiritual; el gāmavāsin vivía integrado en la sociedad. Este verso no privilegia ninguno de los dos entornos.
Ninne vā yadi vā thale — en terreno bajo o en llano: otra dicotomía geográfica. La enseñanza es la misma: el lugar no determina la calidad de la presencia. Ningún escenario geográfico es inherentemente más sagrado que otro.
Yattha arahanto viharanti — el lugar donde los arahants moran: la morada del arahant, dondequiera que sea, adquiere una cualidad especial no por el lugar en sí sino por la presencia del arahant.
Taṃ bhūmi rāmaṇeyyakaṃ — esa tierra es deliciosa: la presencia del arahant transforma el lugar en que mora. Quien ha estado cerca de un maestro genuino reconoce esta experiencia: hay algo en el espacio que rodea a un ser muy desarrollado que lo hace reconfortante y luminoso.