Buddhavagga · El Buda · Gāthā 186
Na kahāpaṇavassena, titti kāmesu vijjati; appassādā dukhā kāmā, iti viññāya paṇḍito.
Na kahāpaṇavassena, titti kāmesu vijjati; appassādā dukhā kāmā, iti viññāya paṇḍito.
Ni con una lluvia de monedas de oro se sacian los deseos sensoriales. De poco placer y dolorosos son los deseos — así comprende el sabio.
Na kahāpaṇavassena — ni con una lluvia de monedas de oro: kahāpaṇa era la moneda de oro de la India antigua. Vassa es lluvia. Incluso una lluvia de oro — riqueza ilimitada — no saciaría los deseos sensoriales. La imagen es hiperbólica para subrayar la insaciabilidad del deseo.
Titti kāmesu vijjati — se sacian los deseos sensoriales: titti es satisfacción plena. La afirmación es que esta satisfacción plena no existe cuando se busca en los objetos de los sentidos. No es que los placeres sean malos sino que son incapaces de producir saciedad.
Appassādā dukhā kāmā — de poco placer y dolorosos son los deseos: appassāda es de poca satisfacción. Los kāma (placeres sensoriales) prometen mucho y entregan poco. Su disfrute es efímero pero su búsqueda es compulsiva.
Iti viññāya paṇḍito — así comprende el sabio: la comprensión de la naturaleza insaciable del deseo es una de las comprensiones fundamentales del camino. No requiere ascetismo heroico sino simplemente observación honesta de la propia experiencia.