Buddhavagga · El Buda · Gāthā 187
Api dibbesu kāmesu, ratiṃ so nādhigacchati; taṇhakkhayarato hoti, sammāsambuddhasāvako.
Api dibbesu kāmesu, ratiṃ so nādhigacchati; taṇhakkhayarato hoti, sammāsambuddhasāvako.
Incluso en los placeres celestiales no encuentra deleite. El discípulo del Perfectamente Iluminado se deleita en la destrucción del deseo.
Api dibbesu kāmesu — incluso en los placeres celestiales: dibba kāma son los placeres de los reinos divinos — superiores en refinamiento y duración a cualquier placer humano. Incluso estos no satisfacen al practicante avanzado.
Ratiṃ so nādhigacchati — no encuentra deleite: rati es el deleite, el disfrute. El discípulo del Buda ha pasado más allá del punto donde incluso los placeres más refinados del cosmos pueden generar apego.
Taṇhakkhayarato hoti — se deleita en la destrucción del deseo: taṇhā-khaya es el fin del deseo. Rata es deleitarse. La paradoja es que el mayor deleite posible es el fin del mecanismo mismo del deleite compulsivo. No es austeridad sin gozo sino gozo de un orden diferente.
Sammāsambuddhasāvako — discípulo del Perfectamente Iluminado: quien ha comprendido genuinamente las enseñanzas del Buda descubre que la paz del no-deseo es más satisfactoria que cualquier satisfacción sensorial, por refinada que sea.