Sukhavagga · La felicidad · Gāthā 198

Susukhaṃ vata jīvāma, āturesu anāturā; āturesu manussesu, viharāma anāturā.

Susukhaṃ vata jīvāma, āturesu anāturā; āturesu manussesu, viharāma anāturā.

Vivimos verdaderamente felices, sanos entre los enfermos. Entre los seres humanos enfermos, vivimos sanos.

Āturesu anāturā — sanos entre los enfermos: ātura es enfermo, doliente; anātura es sin enfermedad, sano. La “enfermedad” aquí no es solo física sino la enfermedad del apego, la aversión y la ignorancia que afecta a la humanidad.

Āturesu manussesu viharāma anāturā — entre los seres humanos enfermos, vivimos sanos: la salud espiritual del practicante persiste incluso rodeado de la enfermedad universal del sufrimiento.

La repetición de la estructura del verso anterior (197) con nuevo contenido es un recurso retórico del canon pāli. La acumulación de declaraciones de felicidad incondicional crea un efecto de firmeza y alegría.

En la tradición del yoga, esta enseñanza resuena con santosha (contentamiento). No como resignación sino como la capacidad de mantener el bienestar interior independientemente de las circunstancias externas.