Sukhavagga · La felicidad · Gāthā 199
Susukhaṃ vata jīvāma, ussukesu anussukā; ussukesu manussesu, viharāma anussukā.
Susukhaṃ vata jīvāma, ussukesu anussukā; ussukesu manussesu, viharāma anussukā.
Vivimos verdaderamente felices, sin avidez entre los ávidos. Entre los seres humanos ávidos, vivimos sin avidez.
Ussukesu anussukā — sin avidez entre los ávidos: ussuka es ansioso, ávido, agitado por el deseo. Anussuka es sin avidez, sin esa ansiedad compulsiva del querer más. En un mundo dominado por el consumismo y la ansiedad adquisitiva, este verso tiene una resonancia especial.
Ussukesu manussesu viharāma anussukā — entre los seres humanos ávidos, vivimos sin avidez: la tercera forma de sufrimiento ambiental que no afecta al practicante. El mundo ávido no puede contaminar al que ha encontrado la satisfacción interior.
La secuencia triple (197-199) cubre tres formas de sufrimiento ambiental: odio, enfermedad y avidez. Vivir sin estos tres en medio de un mundo dominado por ellos es la descripción de la felicidad del practicante avanzado.
No se trata de superioridad moral sino de libertad experiencial. El practicante no es “mejor” que los ávidos — ha encontrado un modo de vivir que no necesita la avidez para sentirse bien.