Sukhavagga · La felicidad · Gāthā 201
Jayaṃ veraṃ pasavati, dukkhaṃ seti parājito; upasanto sukhaṃ seti, hitvā jayaparājayaṃ.
Jayaṃ veraṃ pasavati, dukkhaṃ seti parājito; upasanto sukhaṃ seti, hitvā jayaparājayaṃ.
La victoria engendra odio; el vencido duerme en sufrimiento. Habiendo abandonado tanto victoria como derrota, el pacífico duerme feliz.
Jayaṃ veraṃ pasavati — la victoria engendra odio: jaya es victoria; vera es odio, hostilidad. La victoria sobre otro no produce paz sino odio en el vencido. Este odio es la semilla del próximo conflicto, de la próxima venganza.
Dukkhaṃ seti parājito — el vencido duerme en sufrimiento: ni el vencedor ni el vencido duermen en paz. El vencedor teme la venganza; el vencido arde en resentimiento. Ambos están atrapados en el ciclo de la violencia.
Upasanto sukhaṃ seti hitvā jayaparājayaṃ — habiendo abandonado victoria y derrota, el pacífico duerme feliz: upasanta es el que ha logrado la paz interior. Hitvā es habiendo abandonado. Abandonar tanto victoria como derrota es salir del juego competitivo enteramente.
Este verso tiene profundas implicaciones políticas y sociales. La paz verdadera no se logra “ganando” sino trascendiendo la dualidad victoria-derrota. En conflictos internacionales, interpersonales o internos, esta enseñanza señala que la única paz estable es la que no depende de vencer.