Piyavagga · El placer · Gāthā 211

Tasmā piyaṃ na kayirātha, piyāpāyo hi pāpako; ganthā tesaṃ na vijjanti, yesaṃ natthi piyāppiyaṃ.

Tasmā piyaṃ na kayirātha, piyāpāyo hi pāpako; ganthā tesaṃ na vijjanti, yesaṃ natthi piyāppiyaṃ.

Por tanto, no hagas nada querido, pues la separación de lo querido es un mal. No existen ataduras para aquellos que no tienen lo querido ni lo no querido.

Tasmā piyaṃ na kayirātha — por tanto, no hagas nada querido: la conclusión lógica del verso anterior. Si la separación de lo querido causa dolor, no generar apego es no generar dolor. El consejo es radical pero coherente.

Piyāpāyo hi pāpako — la separación de lo querido es un mal: apāya es la separación, la pérdida. La separación inevitable de todo lo querido (personas, posesiones, estados) es una de las formas más agudas de sufrimiento.

Ganthā tesaṃ na vijjanti yesaṃ natthi piyāppiyaṃ — no existen ataduras para quienes no tienen lo querido ni lo no querido: gantha son los lazos, las ataduras. La libertad total se alcanza cuando la distinción compulsiva entre lo querido y lo no querido se disuelve.

La enseñanza no es anti-amor sino anti-apego-compulsivo. El amor sin apego es posible y es precisamente el amor más libre y generoso: amar sin necesitar que el objeto del amor permanezca tal como lo queremos.