Piyavagga · El placer · Gāthā 212
Piyato jāyatī soko, piyato jāyatī bhayaṃ; piyato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
Piyato jāyatī soko, piyato jāyatī bhayaṃ; piyato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
De lo querido nace la pena, de lo querido nace el miedo. Para el liberado de lo querido no hay pena; ¿de dónde el miedo?
Piyato jāyatī soko — de lo querido nace la pena: piya (querido) → soka (pena). La ecuación es directa. La pena es proporcional al apego: cuanto más querido, más intensa la pena ante su pérdida o amenaza de pérdida.
Piyato jāyatī bhayaṃ — de lo querido nace el miedo: el apego genera no solo pena ante la pérdida sino miedo anticipatorio. Quien ama compulsivamente vive en el miedo constante de perder lo que ama.
Piyato vippamuttassa natthi soko kuto bhayaṃ — para el liberado de lo querido no hay pena; ¿de dónde el miedo?: vippamutta es completamente liberado. La liberación del apego compulsivo elimina simultáneamente la pena y el miedo.
Los versos 212-216 forman una secuencia que sustituye piya por distintas formas de apego (pema, rati, kāma, taṇhā), cada una generando pena y miedo. La estructura repetitiva crea un efecto acumulativo que señala al apego como fuente universal de sufrimiento emocional.