Piyavagga · El placer · Gāthā 213
Pemato jāyatī soko, pemato jāyatī bhayaṃ; pemato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
Pemato jāyatī soko, pemato jāyatī bhayaṃ; pemato vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
Del afecto nace la pena, del afecto nace el miedo. Para el liberado del afecto no hay pena; ¿de dónde el miedo?
Pemato — del afecto: pema es un sinónimo más intenso de piya — afecto profundo, amor apasionado. La variación léxica dentro de la misma estructura permite explorar diferentes matices del apego.
La distinción entre piya (verso 212) y pema (verso 213) es de intensidad. Piya es lo querido en sentido general; pema es el afecto más hondo, el amor que cala hasta los huesos. Ambos generan el mismo resultado: pena y miedo.
La liberación de pema no es la destrucción de la capacidad de amar sino la libertad respecto a la compulsión que convierte el amor en fuente de sufrimiento. El amor libre (mettā) no genera pena porque no depende de la permanencia del objeto.
En la práctica contemplativa, la meditación de mettā (amor incondicional) es la alternativa al amor posesivo. Mettā es expansivo, sin condiciones, sin objeto específico — y por tanto sin pena por separación.