Piyavagga · El placer · Gāthā 216
Taṇhāya jāyatī soko, taṇhāya jāyatī bhayaṃ; taṇhāya vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
Taṇhāya jāyatī soko, taṇhāya jāyatī bhayaṃ; taṇhāya vippamuttassa, natthi soko kuto bhayaṃ.
Del deseo nace la pena, del deseo nace el miedo. Para el liberado del deseo no hay pena; ¿de dónde el miedo?
Taṇhāya — del deseo: taṇhā es la sed, el deseo fundamental que la Segunda Noble Verdad identifica como causa del sufrimiento. Es el término más profundo y técnico de toda la secuencia 212-216.
Taṇhā es la raíz de todos los términos anteriores: lo querido (piya), el afecto (pema), el placer (rati), el deseo sensorial (kāma) — todos son manifestaciones de taṇhā. Este verso llega a la raíz misma del problema.
Taṇhāya vippamuttassa — para el liberado del deseo: la liberación de taṇhā es el nibbana mismo. Mientras los versos anteriores hablaban de liberación de formas específicas de apego, este habla de la liberación de la raíz universal del apego.
El cierre de la secuencia con taṇhā es pedagógicamente perfecto: después de examinar las ramas (piya, pema, rati, kāma), se llega al tronco. La pena y el miedo nacen de la raíz del deseo compulsivo; cortada la raíz, todas las ramas caen.