Prakaraṇa 2 · Verso 29
न देशो न दिशो नास्ति नाप्य् आकाशं न चाम्बरम्
na deśo na diśo nāsti nāpy ākāśaṃ na cāmbaram
No hay lugar ni dirección, ni espacio ni cielo.
Esta negación escalonada describe el paramārtha desde la perspectiva de lo negado. Deśa: lugar particular, localización. Diś: dirección, orientación espacial. Ākāśa: espacio como elemento. Ambara: cielo, firmamento. Todo esto pertenece al orden de prapañca, la multiplicidad espacial. En paramārtha no hay espacio porque no hay cosas que ocupen espacio; no hay dirección porque no hay centro ni periferia. El cid-ātman no está “en” ninguna parte; no es contenido por el espacio, sino que el espacio es contenido por cit. Esta es la inversión radical del sāṃkhya: no es que puruṣa sea infinito (vibhu) y esté en todas partes; es que “todas partes” son modos de puruṣa. Para el yogui, esto significa que la localización corporal —“estoy aquí, no allí”— es upādhi, limitación adventicia, no constitutiva. El cuerpo está donde la conciencia lo localiza; la conciencia no está donde el cuerpo la localiza. Esta inversión, una vez asimilada, transforma la experiencia del āsana: ya no es “mi” cuerpo en “esta” estera, sino cit que se manifiesta como cuerpo-estera-mundo.