Prakaraṇa 2 · Verso 28

तस्माद् एवम् अभ्यासेन निर्मलं स्वरूपम् आप्नुहि

tasmād evam abhyāsena nirmalaṃ svarūpam āpnuhi

Por tanto, con esta práctica alcanza tu propia forma inmaculada.

Abhyāsa —práctica— no es repetición mecánica. Es sādhana, medio disciplinado para un fin. Pero el fin no es algo nuevo; es svarūpa, propia forma. No se adquiere inmaculación; se descubre que siempre fue inmaculada. El polvo del error cubre el espejo sin mancharlo. La práctica es limpieza, no creación. Nirmala: sin mancha, sin mala, impureza. Pero mala aquí no es pecado moral; es āvaraṇa, velo, vikṣepa, dispersión. Son las dos potencias de māyā: cubrir lo real y proyectar lo irreal. El abhyāsa que Vāsiṣṭha recomienda es ātma-vicāra: investigación del sí mismo, no meditación técnica. No hay postura prescrita, no hay prāṇāyāma específico, no hay mantra. Solo vicāra, indagación sostenida: ¿quién soy? ¿qué es real? ¿qué es māyā? Este abhyāsa es más exigente que cualquier técnica, porque no permite evadirse en la forma. Exige mirar directamente, sin intermediarios, sin consuelos.