Prakaraṇa 2 · Verso 47

न जातं न मृतं किंचित् परमार्त-विचारिणाम्

na jātaṃ na mṛtaṃ kiṃcit paramārta-vicāriṇām

Nada nace ni muere para aquellos que investigan el paramārtha.

Paramārtha-vicāriṇām: para los que investigan el sentido último. No para los que “creen” en él; para los que lo investigan, lo examinan, lo ponen a prueba. El vicāra es activo, no pasivo. No aceptar doctrinas; verificar con tarka, anubhava, śruti. El resultado: na jātaṃ na mṛtaṃ kiṃcit. Ni nacimiento ni muerte para nada. Esto no es consuelo metafísico; es constatación de lo que es. Los eventos de nacimiento y muerte ocurren en vyavahāra, mundo práctico. En paramārtha, no hay sucesos, solo sattā, existencia pura. Como en la pantalla de cine no hay muerte: solo luz que cambia de configuración. El sādhaka que ha asimilado esto ya no teme a la muerte, porque no hay entidad que muera. Lo que parecía nacer y morir era upādhi, condición; el adhiṣṭhāna, fundamento, permanece inmutable. La Haṭha Pradīpikā (II.3) dice que el yogui que conoce ātman está más allá de nacimiento y muerte. Vāsiṣṭha lo fundamenta: no hay nada que nazca, nada que muera, solo cit que se manifiesta y se reabsorbe.