Prakaraṇa 4 · Verso 40
यदा जानाति चैतन्यं न कष्टं न सुखं ततः, चिद्-आत्मतां विनैवान्यं कष्ट-हेतुं न पश्यति
yadā jānāti caitanyaṃ na kaṣṭaṃ na sukhaṃ tataḥ, cid-ātmatāṃ vinaivānyaṃ kaṣṭa-hetuṃ na paśyati
Cuando conoce la conciencia, entonces no hay dificultad ni placer; sin la naturaleza de conciencia no ve otra causa de dificultad.
El caitanya — la conciencia pura — es el siddhānta del que todo deriva. Conocerlo no es información sino identificación: ser la conciencia que conoce. Entonces na kaṣṭaṃ na sukhaṃ — no hay dicotomía porque no hay sujeto que dicotomice. La cid-ātmatā — la naturaleza de conciencia — es el único ātman; fuera de ella no hay anya — otro — que pueda ser causa de kaṣṭa. La visión (paśyati) que resulta no es perceptiva sino cognitiva: ver que no hay nada que ver. El kaṣṭa era siempre cid-abhāva — ausencia de conciencia de la conciencia — no presencia de algo malo. El giro es radical: no hay que eliminar el mal sino reconocer que nunca fue, excepto como olvido de lo que siempre es.