Māṇḍūkya Upaniṣad · 5

यत्र सुप्तो न कञ्चन कामं कामयते न कञ्चन स्वप्नं पश्यति तत् सुषुप्तम् | सुषुप्तस्थान एकीभूतः प्रज्ञानघन एवानन्दमयो ह्यानन्दभुक्त्र चैतन्यः प्राज्ञस्तृतीयः पादः

yatra supto na kañcana kāmaṃ kāmayate na kañcana svapnaṃ paśyati tat suṣuptam | suṣuptasthāna ekībhūtaḥ prajñānaghana evānandamayo hy ānandabhuktā caitanyaḥ prājñas tṛtīyaḥ pādaḥ

Donde el durmiente no desea ningún deseo, no ve ningún sueño — eso es el sueño profundo. El tercer cuarto es Prājña, cuyo lugar es el sueño profundo, unificado, de masa de conocimiento, hecho de dicha, disfrutando de dicha, consciente.

La tercera parte del Oṃ es M. Corresponde al sueño profundo sin sueños (suṣupta).

Suṣupta (su = bien, bueno; ṣupta = dormido): el sueño sin contenido, sin objetos, sin sujeto separado. Es el “yo no sé nada” del sueño reparador.

Prājña (pra = supremo, pleno; jña = conocimiento): el consciente supremo en este estado. A diferencia de Vaiśvānara y Taijasa, que experimentaban dualidad (sujeto-objeto), Prājña es ekībhūta — unificado, sin división.

Prajñānaghana: masa (ghana) de conocimiento (prajñāna). No hay objetos de conocimiento, pero el conocimiento mismo permanece como una continuidad sin forma.

Ānandamaya: hecho de dicha. Sin la tensión de la dualidad (deseo-miedo, atracción-repulsión), surge la paz fundamental. No es felicidad por algo, sino el estado sin perturbación.

Caitanya: puro ser-consciente, sin identificación con cuerpo o mente.

En el sueño profundo, la conciencia no está “apagada” — está presente como testigo sin contenido. Es el más cercano a la realización en los estados ordinarios, pero con velo de māyā (no reconoce su propia naturaleza).

La meditación profunda (samādhi) reproduce este estado pero con prajñā — discernimiento consciente de “esto soy yo”.