Māṇḍūkya Upaniṣad · 6

एष सर्वेश्वर एष सर्वज्ञ एषोऽन्तर्याम्येष योनिः सर्वस्य प्रभवाप्ययौ ही भूतानाम्

eṣa sarveśvara eṣa sarvajña eṣo 'ntaryāmy eṣa yoniḥ sarvasya prabhavāpyau hi bhūtānām

Este es el Señor de todo, este es el omnisciente, este es el controlador interno, este es la fuente de todo; ciertamente es el origen y la disolución de los seres.

Este mantra describe a Prājña — el tercer cuarto del Oṃ — en sus aspectos más elevados. Lo que en el sueño profundo aparece como mero “descanso sin contenido” es, visto correctamente, la dimensión más profunda del Ser.

Sarveśvara: Señor (īśvara) de todo (sarva). No es un dios separado, sino el principio gobernante inherente a todo lo que existe.

Sarvajña: el que todo lo conoce (jña = conocer). No es conocimiento acumulado sino la capacidad consciente subyacente a toda experiencia posible.

Antaryāmin: el que reside (āmin) dentro (antar). El controlador interno, no externo. No es una fuerza que impone orden desde fuera, sino la inteligencia inherente que sostiene cada proceso.

Yoni: la matriz, la fuente de donde emerge todo. Como el espacio permite la existencia de los objetos sin ser él mismo un objeto, así Prājña es el “espacio” consciente de donde surgen todos los estados.

Prabhavāpyau (prabhava = origen; apyaya = disolución): todo emerge de este estado y a él retorna. Los universos de vigilia y sueño se condensan y disuelven en el océano del sueño profundo.

Esta es la visión “teísta” del Upaniṣad: reconocer que el fundamento de la propia existencia es a la vez personal (lo más íntimo) y universal (el principio de todo).