Kaṭha Upaniṣad · 2.3.11
तां योगमिति मन्यन्ते स्थिरामिन्द्रियधारणाम् । अप्रमत्तस्तदा भवति योगो हि प्रभवाप्ययौ ॥ ११ ॥
tāṃ yogamiti manyante sthirāmindriyadhāraṇām | apramattastadā bhavati yogo hi prabhavāpyayau || 11 ||
Eso consideran yoga: la firme retención de los sentidos. Entonces uno se vuelve despierto, pues el yoga es origen y disolución.
Aquí se define el yoga en su esencia: sthira indriyadhāraṇā (la firme retención de los sentidos). No es postura física ni técnica respiratoria; es la capacidad de mantener los sentidos quietos, no dejándose arrastrar por sus objetos. El apramatta (despierto, no negligente) es quien posee esta vigilancia constante.
El yoga es prabhavāpyayau (origen y disolución). Es el lugar de donde todo surge y a donde todo retorna. Practicar yoga significa alinearse con este principio fundamental de la existencia: ser el testigo de la manifestación y la reabsorción de todos los fenómenos.
Esta definición nos protege de reducir el yoga a ejercicio físico. El yogī es aquel cuyos sentidos están bajo control firme, cuya mente está quieta, y que permanece despierto a la realidad más allá del sueño y la vigilia. Esta vigilancia es el corazón de toda práctica auténtica.