Śvetāśvatara Upaniṣad · 2..2

योनिं गृह्णाति योनिरप्यस्यां भवति योनिर्यमधितिष्ठति योनिर्यस्या आयतनं प्रविशति योन्या एवैष भवति तमीशानं विद्वांस एवाहुः

yoniṃ gṛhṇāti yonirapyasyāṃ bhavati yoniryamadhitiṣṭhati yoniryasyā āyatanaṃ praviśati yonyā evaiṣa bhavati tamīśānaṃ vidvāṃsa evāhuḥ

Él toma la matriz, Él es la matriz, Él es el que reside en la matriz, Él es el que entra en el lugar de la matriz, Él se convierte en eso mismo —a Él, el Señor, los sabios lo declaran así.

La yoni (matriz/fuente) no es solo lo femenino sino el principio receptivo de toda manifestación. Brahman es simultáneamente el que fecunda, la matriz, el que reside en ella y el que emerge de ella. Esta aparente paradoja expresa la simultaneidad de lo trascendente y lo inmanente. En nuestra práctica de yoga, cuando comprendemos que nuestra propia existencia es a la vez el producto y el productor, la limitación se vuelve libertad. El īśāna (Señor) no gobierna desde afuera sino que es la inteligencia inherente en todo proceso de manifestación.