Māṇḍūkya Upaniṣad · 12
उकारस्तु वैश्वानरत्वात्प्रतिष्ठां गच्छति उकारस्योपव्याख्यानं तैजसत्वं विद्वान् भवति सर्वं प्रतिष्ठां गच्छति य एवं वेद न ह कस्यचिदमित्रः स्याद्यो वेद मकारस्तु तैजसत्वात्प्रतिष्ठां गच्छति मकारस्योपव्याख्यानं प्राज्ञत्वं विद्वान् भवति सर्वस्य प्रतिष्ठा य एवं वेद
ukāras tu vaiśvānaratvāt pratiṣṭhāṃ gacchaty ukārasyopavyākhyānaṃ taijasatvaṃ vidvān bhavati sarvaṃ pratiṣṭhāṃ gacchati ya evaṃ veda na ha kasyacid amitraḥ syād yo veda makāras tu taijasatvāt pratiṣṭhāṃ gacchaty akārasyopavyākhyānaṃ prājñatvaṃ vidvān bhavati sarvasya pratiṣṭhā ya evaṃ veda
La letra U, avanzando desde Vaiśvānara hacia la estabilidad, su explicación es Taijasa. Quien lo conoce alcanza toda estabilidad y no es enemigo de nadie. La letra M, desde Taijasa hacia la estabilidad, su explicación es Prājña. Quien lo conoce se convierte en el fundamento de todo.
El mantra final completa la tríada A-U-M con sus respectivas promesas de realización:
Para U (Taijasa): vidvān bhavati sarvaṃ pratiṣṭhāṃ gacchati — quien conoce U alcanza toda estabilidad (pratiṣṭhā). No ya “se convierte en manifestación” (como con A), sino que alcanza el fundamento. Conocer el estado de sueño es dominar el mundo sutil — los sueños dejan de ser involuntarios, las impresiones inconscientes se iluminan.
Na ha kasyacid amitraḥ syāt: y no es enemigo de nadie. La realización de U disuelve la hostilidad. Quien comprende el mundo onírico comprende que los “otros” son tan proyecciones como los sueños.
Para M (Prājña): vidvān bhavati sarvasya pratiṣṭhā — quien conoce M se convierte en el fundamento (pratiṣṭhā) de todo. Es la realización más profunda dentro de los tres estados: la condición de testigo que sostiene vigilia, sueño y sueño profundo.
La progresión es precisa:
- A → conocer la manifestación (vyakti) → ser toda manifestación
- U → conocer la sutileza (pratiṣṭhā) → alcanzar toda estabilidad
- M → conocer la unidad (prājña) → convertirse en el fundamento de todo
Pero la Māṇḍūkya no termina aquí. El silencio tras A-U-M — el cuarto estado (turīya) descrito en el mantra 7 — es la meta. Los tres son caminos hacia él. El sonido termina; la realidad permanece.
Sa ātmā, sa vijñeyaḥ — Eso es el Ātman. Eso debe conocerse.