Piyavagga · El placer · Gāthā 210

Mā piyehi samāgañchi, appiyehi kudācanaṃ; piyānaṃ adassanaṃ dukkhaṃ, appiyānañca dassanaṃ.

Mā piyehi samāgañchi, appiyehi kudācanaṃ; piyānaṃ adassanaṃ dukkhaṃ, appiyānañca dassanaṃ.

No te unas a lo que amas ni a lo que no amas. Es doloroso no ver lo que se ama y ver lo que no se ama.

Mā piyehi samāgañchi appiyehi kudācanaṃ — no te unas ni a lo que amas ni a lo que no amas: el consejo parece paradójico — ¿cómo vivir sin unirse a nada? Pero la enseñanza no es sobre evitar las relaciones sino sobre no apegarse compulsivamente a lo querido ni rechazar compulsivamente lo desagradable.

Piyānaṃ adassanaṃ dukkhaṃ — es doloroso no ver lo que se ama: esta es una de las formulaciones clásicas de dukkha: la separación de lo querido (piyavippayoga). Amar produce vulnerabilidad: cuanto más amas, más duele la ausencia.

Appiyānañca dassanaṃ — y ver lo que no se ama: la otra cara: la presencia de lo no-querido (appiyasampayoga) también produce sufrimiento. Estamos rodeados de lo que no queremos y separados de lo que queremos — esta es la condición humana ordinaria.

Este verso describe las dos heridas fundamentales del apego: pérdida de lo querido y contacto con lo no querido. La práctica de upekkha (ecuanimidad) es la respuesta budista a ambas.