Prakaraṇa 2 · Verso 9
यथा न को ऽपि देशेषु राजा नाम विवर्जितः
yathā na ko 'pi deśeṣu rājā nāma vivarjitaḥ
Como no hay ningún lugar sin un rey llamado [asi], así no hay nada fuera de la conciencia.
La analogía del rey (rājan) ilustra la omnipresencia de la conciencia. En el reino, todo territorio está bajo alguna jurisdicción; no hay tierra anārambhikā, sin soberano. Así no hay fenómeno, por sutil que sea, que escape a la cognición. Incluso lo “inconsciente” es cognoscido como tal; incluso la “no-experiencia” es experienciada. Esto anticipa la crítica de Sāṃkhya al materialismo: la materia (pradhāna) nunca podría auto-manifestarse sin la presencia del testigo (puruṣa). El Yoga Sūtra de Patañjali (IV.22) dice que la mente es citta-vṛtti iluminada por puruṣa, no productora de luz propia. El rey no gobierna desde lejos; está adhiṣṭhāna, fundamento inherente. El mundo no “contiene” conciencia dispersa; la conciencia es el campo en el que todo mundo aparece, como el océano es el campo de todas las olas. No hay ola sin océano, ni mundo sin cit.