Prakaraṇa 2 · Verso 38
चिद्-एकघन-तत्त्वाय नमस् ते जगद्-आत्मने
cid-ekaghana-tattvāya namas te jagad-ātmane
Salutación a ti, tattva de masa única de conciencia, Ātman del mundo.
Esta es una de las pocas oraciones de reverencia en el Sthiti Prakaraṇa, y su ubicación es estratégica: después de la negación, la afirmación devota. Namas —reverencia, salutación— no es súplica ni adoración de objeto externo. Es reconocimiento del jagad-ātman, el Ātman que es el mundo, no el Ātman separado del mundo. Jagad-ātman es un compuesto explicativo: el mundo, cuyo Ātman es Brahman. El mundo no tiene otro sí mismo que este; no hay “almas” individuales y un “alma del mundo”. Hay uno, eka, ghanatā, plenitud compacta. Esta reverencia es jñāna-namaskāra, salutación del conocimiento, no de la fe. El sādhaka que ha seguido el razonamiento hasta aquí no “cree” en Brahman; lo reconoce como su propia naturaleza. La reverencia es reverencia a sí mismo, pero no en sentido narcissista: es reconocimiento de que el “sí mismo” es sarvātman, sí mismo de todos. Saludar al jagad-ātman es saludar a todos los seres en su fundamento. Es la base ética del advaita: sarvātmabhāva, la convicción de que todo ser es mi propio sí mismo.