Śvetāśvatara Upaniṣad · 2..5
वयं त्वग्नेः प्रथमं नमो अद्य तद् वयमुपब्रुवीमहे देवेभ्यः पितृभ्यश्च
vayaṃ tvagneḥ prathamaṃ namo adya tad vayamupabruvīmahe devebhyaḥ pitṛbhyaśca
A ti, Agni, ofrecemos nuestra primera reverencia hoy. Esto proclamamos a los dioses y a los antepasados.
Agni, el fuego, es el mediador entre los mundos: consume las ofrendas y las transporta, ilumina y transforma. La namas (reverencia) ofrecida primero a Él reconoce que todo sacrificio posterior depende de su presencia. En nuestra práctica de yoga, Agni es el fuego interior de la digestión, del *tāpa (calor espiritual), de la transformación. Proclamar esto a los devas (dioses) y pitṛs (antepasados) establece la continuidad: no estamos solos en nuestro esfuerzo, sodo que formamos parte de una corriente de sabiduría que conecta tierra y cielo, pasado y presente.